Cuando yo era chica en los años 70s al lado de mi casa vivía una familia, compuesta por mamá, papá, cuatro hijos y una abuelita. Tenían una casa enorme, de esas antiguas, estilo «neoclásico» o «colonial». La casona tenía un patio gigante con muchos árboles de mango, unos manguitos pequeños que por la noche caían encima de los parabrisas de los coches y los rompían.
Bueno pues en esa casa, uno de sus cuatro hijos, el único varón, era super fan de los Vaqueros de Dallas. Y un buen día, llevado por su apasionamiento, escribió letreros por toda su casa, incluyendo muebles, paredes, espejos, afuera, adentro, en la banqueta, en las alacenas en todas partes posibles. Decía «Vaqueros» «Cowboys» «Dallas» y una estrella de cinco picos en cada letrero.
Me asusté muchísimo, me pareció una locura, una extravagancia. Pero así fue como conocí o supe acerca del futbol americano, ese futbol que no se juega con una pelota y en el cual no se patea ningún balón (o muuuuy poquito) y que es la versión gringa y super cool de nuestro humilde futbol «soccer».
Como todo lo relacionado con Estados Unidos en mi cabecita pensaba: si es de EUA es bueno, rico, opulento, padre, bien hecho, maravilloso, funciona, nuevo, vale la pena, yo quiero. Si es de México es defectuoso, pobre, horrible, mal hecho, viejo, apesta, no sirve, no lo quiero.
Qué pena que crecí pensando así. Bueno es que ya cambió mi forma de pensar.
Pero, volviendo al futbol americano, nunca he sido particularmente aficionada, no me parece un mal deporte y he visto uno que otro juego, pero en general no le he dedicado mayormente mi atención. Esa espectativa por el Super Bowl es relativamente nueva, o al menos para mi, no recuerdo que existiera antes de los 90s. (Que yo ya estaba en mis veintitantos) Eso de que el domingo del Super Bowl es un día especial, se transmiten anuncios diferentes, canta alguien famosísimo, se juega un partido muy emocionante, todo esa parafernalia no existió siempre y estoy dispuesta a morir defendiendo mi idea. Antes no era así y punto.
Pero bueno, ahora ya es así y ahora el Superbowl ya tiene una bola de implicaciones que van mucho más allá de un juego de un deporte. El de este año 2026 creo que ha sido el más controversial. No vi ni el juego ni el show de medio tiempo. Entiendo que el juego estuvo aburridísimo, que jugaron a la defensiva y que al final ganó el que todos creían que iba a ganar.
En cambio, el medio tiempo desde que se anunció hace algunos meses, que cantaría Bad Bunny, bueno pero que escándalo que show que controversia ha levantado. Que porque es en idioma español y porque Bad Bunny no es estadounidense (pero si es puertoriqueño, ¿qué no es casi lo mismo?).
Mis papás fueron inmigrantes en Estados Unidos, ellos se casaron y se fueron a vivir a Los Ángeles y dos de mis hermanos nacieron ahí. Eventualmente regresaron todos a Mérida pero siempre se quedó en mi casa esa especie de adoración por todo lo americano (norteamericano de Estados Unidos), por USA por EUA, el idioma la comida, las costumbres, la transparencia la honestidad la democracia… ¡pero de qué manera voy a estar yo en contra de los inmigrantes si mi propia familia fueron migrantes!
Lo que sí me parece un poco penoso es que si obviamente ellos no quieren que uno vaya, es decir no quieren que las personas vayan a trabajar y vivir a EUA, tal vez no deberían de seguir entrando. Ah pero, claro que quieren, claro que siguen contratando indocumentados, claro que siguen promoviendo que crucen «por la libre» claro que se hacen de la vista gorda y los dejan pasar.
Ojalá que el medio tiempo lo hayan disfrutado, y veremos qué pasa el próximo año, porque para superar la controversia que generaron con este año, está en chino.


















































