Bad Bunny

Cuando yo era chica en los años 70s al lado de mi casa vivía una familia, compuesta por mamá, papá, cuatro hijos y una abuelita. Tenían una casa enorme, de esas antiguas, estilo «neoclásico» o «colonial». La casona tenía un patio gigante con muchos árboles de mango, unos manguitos pequeños que por la noche caían encima de los parabrisas de los coches y los rompían.

Bueno pues en esa casa, uno de sus cuatro hijos, el único varón, era super fan de los Vaqueros de Dallas. Y un buen día, llevado por su apasionamiento, escribió letreros por toda su casa, incluyendo muebles, paredes, espejos, afuera, adentro, en la banqueta, en las alacenas en todas partes posibles. Decía «Vaqueros» «Cowboys» «Dallas» y una estrella de cinco picos en cada letrero.

Me asusté muchísimo, me pareció una locura, una extravagancia. Pero así fue como conocí o supe acerca del futbol americano, ese futbol que no se juega con una pelota y en el cual no se patea ningún balón (o muuuuy poquito) y que es la versión gringa y super cool de nuestro humilde futbol «soccer».

Como todo lo relacionado con Estados Unidos en mi cabecita pensaba: si es de EUA es bueno, rico, opulento, padre, bien hecho, maravilloso, funciona, nuevo, vale la pena, yo quiero. Si es de México es defectuoso, pobre, horrible, mal hecho, viejo, apesta, no sirve, no lo quiero.

Qué pena que crecí pensando así. Bueno es que ya cambió mi forma de pensar.

Pero, volviendo al futbol americano, nunca he sido particularmente aficionada, no me parece un mal deporte y he visto uno que otro juego, pero en general no le he dedicado mayormente mi atención. Esa espectativa por el Super Bowl es relativamente nueva, o al menos para mi, no recuerdo que existiera antes de los 90s. (Que yo ya estaba en mis veintitantos) Eso de que el domingo del Super Bowl es un día especial, se transmiten anuncios diferentes, canta alguien famosísimo, se juega un partido muy emocionante, todo esa parafernalia no existió siempre y estoy dispuesta a morir defendiendo mi idea. Antes no era así y punto.

Pero bueno, ahora ya es así y ahora el Superbowl ya tiene una bola de implicaciones que van mucho más allá de un juego de un deporte. El de este año 2026 creo que ha sido el más controversial. No vi ni el juego ni el show de medio tiempo. Entiendo que el juego estuvo aburridísimo, que jugaron a la defensiva y que al final ganó el que todos creían que iba a ganar.

En cambio, el medio tiempo desde que se anunció hace algunos meses, que cantaría Bad Bunny, bueno pero que escándalo que show que controversia ha levantado. Que porque es en idioma español y porque Bad Bunny no es estadounidense (pero si es puertoriqueño, ¿qué no es casi lo mismo?).

Mis papás fueron inmigrantes en Estados Unidos, ellos se casaron y se fueron a vivir a Los Ángeles y dos de mis hermanos nacieron ahí. Eventualmente regresaron todos a Mérida pero siempre se quedó en mi casa esa especie de adoración por todo lo americano (norteamericano de Estados Unidos), por USA por EUA, el idioma la comida, las costumbres, la transparencia la honestidad la democracia… ¡pero de qué manera voy a estar yo en contra de los inmigrantes si mi propia familia fueron migrantes!

Lo que sí me parece un poco penoso es que si obviamente ellos no quieren que uno vaya, es decir no quieren que las personas vayan a trabajar y vivir a EUA, tal vez no deberían de seguir entrando. Ah pero, claro que quieren, claro que siguen contratando indocumentados, claro que siguen promoviendo que crucen «por la libre» claro que se hacen de la vista gorda y los dejan pasar.

Ojalá que el medio tiempo lo hayan disfrutado, y veremos qué pasa el próximo año, porque para superar la controversia que generaron con este año, está en chino.

Películas que he visto 2025

En esta publicación de mi laureado BLOG «Cosas que pasan por mi cabeza» hoy voy a escribir acerca de tres películas que he ido al cine a ver en este año que termina mañana. El año 2025. Son las siguientes: «One Battle After Another», «Bugonia» y «Sentimental Value»

AQUí, sin spoilers: Las dos primeras, me parecieron una basurota. La última, me gustó mucho.

A PARTIR DE AQUí, CON SPOILERS: no sigas leyendo si no las has visto, y piensas verlas.

La de Leonardo di Caprio, One Battle After Another, qué churrazo de película. Tiene dos partes buenas: la persecución en la carretera que tiene «columpios» (subidas y bajadas en el camino); este pedazo está espectacular quedó buenísimo, y la parte donde Leonardo Di Caprio se cae del techo. Listo. Punto. No más. Está llena de pen… de tonterías, de sinsentidos.

Esto pasa cuando uno tiene unos cuantos años de vida, y ya ha visto toneladas de películas en su largo recorrido por esta Tierra, como es mi caso. A mis 56 años y después de haber ido al cine muchas muchas veces desde que soy niña y mis papás me llevaban al Cine Fantasio, Cine Rex, Cine Cantarell, ya no me baño con tan poca agua. Si le dan el oscar a Sean Penn por esta película, me da un ataque.

La de «Begonia» (O Bugonia, Bagonia o cómo se llame) otro pedazo de miércoles, qué horror, qué me devuelvan mis 70 pesos que pagué. El director se llama Yorgos Lanthimos (A quién yo le digo Jurgen Frustrangulus como el personaje de «Padrinos Mágicos») y de este director me gustaron dos películas, una que se llama «Langosta» y la otra que se llama «Venado», sin embargo más recientemente, se puso «de moda» y ha hecho unas películas raras con el objetivo de llamar la atención, de que la gente hable, y con esta película de Begonia lo mismo, jaladísima de los pelos, final ridículo. Lo único rescatable es la actuación de Jesse Plemons.

La 3a película de la que voy a hablar en este mi blog se llama «Sentimental Value» es una película noruega. Se trata de un hombre que es un egoísta que solamente piensa en él y que a través de sus manipuleos logra lo que quiera, aún a costa del dolor de sus más cercanos en este caso sus hijas y de la pobre de Elle Fanning que hace un muy buen papel. La película te explica que hay razones detrás de su egoísmo, razones que lo explican pero que no lo justifican. La película tiene elementos hasta de misterio, de un misterio que hay que resolver, de una sorpresa que puede o no llegar al final de la película. Está muy muy buena, la recomiendo, en este caso valió mucho la pena los 70 pesos que pagué.

Y bueno, aquí están mis palabras respecto a estas tres películas, vienen otras más que quiero ir a ver, por ejemplo, la de Timothée Chalamet que juega ping pong o la del hijo de Shakespeare.

¡Feliz Año Nuevo 2026! A ver qué tal nos cae este nuevo añito.

12 pasos

Los grupos de Neuróticos Anónimos están en Mérida desde que don Armando Samsonite abrió el primero hace unos 30 y tantos años. Son grupos de autoayuda, de terapia grupal que consisten en seguir los 12 pasos de Alcohólicos Anónimos, aquellos que dieron forma los famosos Bill W y el Dr. Bob.

Los 12 pasos se pueden mencionar como sigue: los primeros tres son «pasos de derrota», al poner en práctica estos pasos lo que se busca es rendirse, es aceptar que no puedo con esto, que necesito ayuda. Sigue el famoso «cuarto paso«, mediante el cual se hace un inventario de los defectos de carácter que nos están impidiendo alcanzar la paz que tanto anhelamos. El Quinto Paso es decirle a alguien esos defectos de carácter, puede ser un sacerdote o un amigo o un padrino de los del mismo programa NA, etc. El Sexto y Séptimo paso son los que buscan incrementar la vida espiritual, mediante aquella maravilla que se llama HUMILDAD.

El octavo y noveno paso buscan reparar el daño con aquellos seres humanos que hicimos daño en el ejercicio de nuestra neurósis. Y los últimos tres pasos, son para poner en práctica nuestra espiritualidad que ya hemos logrado mediante la práctica del programa.

Para seguir estos pasos, se brinda el apoyo de las sesiones grupales, la literatura, el apadrinamiento, el servicio, las tribunas, entre otras herramientas que sostienen a quién busca ayuda en su adicción.

Estos doce pasos comenzaron como una solución al acoholismo y a partir de allí otras adicciones han encontrado una nueva esperanza de vida, por ejemplo los jugadores, los drogadictos, los adictos al internet o la pornografía.

Yo sí creo que muchos de los males son en el fondo, adicciones. Cada vez que me enojo o que me pongo triste, suena en mi cerebro una campanita de «logrado». ¿Qué fue lo que logré? –Logré el enganche emocional, logré hacer mi coraje, logré hacer mi rabieta. Eso me genera placer, como cuando se juegan las maquinitas de apuestas o cuando juego un video juego. Parece que no, parece que estoy sufriendo, sin embargo es muy al contrario. Parece que ME GUSTA esa sensación de enganchamiento, de ansiedad, de tormento personal.

Con el programa de 12 pasos de NA aprendes a vivir sin esos latigazos de emoción y electricidad que se sienten cuando se sufre. La oración que se reza en todas las sesiones dice muy claramente:

«Dios, concédeme la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, el valor para cambiar las cosas que sí puedo, y la sabiduría para reconocer la diferencia». Esta oración fue escrita por el teólogo Reinhold Niebuhr en 1932 y se ha popularizado para pedir valor y sabiduría para enfrentar las situaciones de la vida. 

Si una recomendación puedo hacer para cualquiera que se siente que se le acaba el mundo por las preocupaciones, los malos momentos, el sufrimiento emocional e incluso el físico, es que se de la oportunidad de participar en algunas sesiones de NA. Hay direcciones por toda la ciudad de Mérida de grupos que sesionan en diversos horarios. Para consultaros, basta entrar a la página https://neuroticos-anonimos.org.mx/

Con respecto al nombre… neuróticos anónimos. ¿Neurótico, YO? Sí, tú. Y yo y todos.

La gata

Esta publicación que voy a hacer en mi blog podría ofender a algunas personas. Advertidos quedan.

Cuando era chica en los años 70s, y más grandecita en los 80, 90, he escuchado y leído que el término «gata» o «gato» se utiliza para las personas que son servicio o atienden a las otras personas. Por ejemplo, había una telenovela en Televisa en 1970 que se llamaba «La gata» protagonizada por María Rivas y un guapísimo Juan Ferrara en la gloria de su juventud y belleza. La telenovela se trataba de una chica medio salvaje y pobre que en realidad era de la aristocracia.

Los que tienen mi edad saben a qué me refiero: una forma de llamar a los que son parte del gremio de dar servicio, es decirles «gato». NO QUIERE DECIR QUE YO LO HAGO. Es una forma de hablar. Favor de no ofenderse.

La razón por la cual escribo esto es porque no me explico, no entiendo por más que hago no comprendo de dónde sacan esa idea. Esa idea de que los gatos o gatas obedecen. ¿Qué no conocen a los gatos de verdad? Los gatos o gatas, da igual el sexo o género, no obedecen a nadie. No hacen lo que se les dice, no son dóciles, no están para atender a nadie.

Las dos gatas que reinan en mi casa, cada vez que entramos por la puerta nos miran con cara de asombro. Parece que se preguntan: ¿cómo es que tienes llave para entrar a MI casa? Así nos sentimos todos, que vivimos en SU casa, estamos en SU propiedad, y nuestro destino es atenderlas a ellas y no al revés.

Se les da su comida, se les limpia su lugar donde hacen sus necesidades, se les resguarda de la lluvia (a la que odian) se les hace cuchi-cuchi siempre que lo piden … se cuida su sueño, buscando no hacer ruidos ni molestarlas cuando sus majestades duermen sus siestas eternas que duran todo el día y que se suspenden a las tres de la mañana.

Se agradecen profundamente sus regalos con que nos honran y distinguen, entre los que puedo mencionar lagartijas sin cabeza, arañas sin patas e insectos aplastados y medio comidos.

Se aguantan con gran estoicismo sus mordidas y rasguños los cuales ocurren muchas veces precisamente cuando se les está haciendo el previamente mencionado cuchi cuchi.

Por esos y mucho motivos más, me parece que quienes bautizaron a los prestadores de servicio, doméstico o no doméstico, como «gatos» o «gatas» no tenían absolutamente ni idea de lo que estaban haciendo. Así que a partir de ahora, queda prohibido. Amén.

En misa del domingo

Llegamos a misa y vimos que ya casi estaba llena la Iglesia. Paseando la mirada por las bancas, llenas de gente, observamos mi esposo y yo, que había un buen espacio en una banca como a seis, ocho filas del altar. En muy buen lugar! Excelente ya la hicimos.

En el momento que nos sentamos en dicha banca, vimos porqué: había una familia compuesta de papá y mamá jóvenes y dos hermosos hijos chicos, dos varoncitos de cinco y seis años, o cuatro y cinco años, o seis y siete años, algo así.

Los dos niños estaban en el suelo, a los pies de los papás, sentados encima del reclinatorio, donde uno se hinca a rezar, que es una parte de las bancas que se puede subir y bajar dependiendo de que si estamos en la parte de la misa donde uno se hinca, uno se pone de pie, etcétera.

Los niños no dejaron de hacer ruido, platicar, llorar, pedir cosas, subir y bajarse de la banca, se sentaban, se acostaban en el suelo, no pararon de portarse como lo que son: niños. varones. chicos.

Los papás trataban de no hacer caso, medio los regañaban, medio les decían que hablen bajito, que se porten bien. Era obvio que los papás querían poner atención a la misa, rezar con devoción, sin embargo los niños no ayudaban.

En una de esas los niños comienzan a subir y bajar el reclinatorio, jugando, y con la mala fortuna que en una de esas bajadas le cae encima a uno de los pies de la mamá que para colmo traía sandalias y evidentemente le dolió muchísimo el aplastamiento de su pie porque pegó un grito muy fuerte y se le salieron las lágrimas.

Ni siquiera por eso, sacaron a los niños de la misa o se fueron todos los cuatro miembros de la familia. Siguieron adentro de la Church, la señora con sus lagrimones y los chiquitos ahora, además, llorando ellos, muy fuerte, muy ruidoso.

Y pues nosotros, mi esposo y yo, ahí al lado viendo toda la escena. No está bien llevar niños chicos a misa si no se van a portar bien. No se van a portar bien porque son niños chicos. Es como 2 + 2 son 4. Algo muy obvio, muy claro, que no tiene vuelta de hoja.

Qué paciencia de aquella mamá! Al caérsele el reclinatorio, que le aplastó dolorosamente su pie, la señora soltó lágrimas y no hizo lo que yo hubiera hecho: tomar uno de mis zapatos y colocarle a cada niño tres o cuatro nalgadas bien colocadas y algunos pellizcos, también, bien ubicados.

GORDURA INCORPORATED

Algún día que Dios me conceda la Gracia de estar cerca de él, le voy a preguntar. Dios mio. ¿Por qué todo lo más delicioso engorda?

Hay algunos alimentos de los cuales podemos comer kilos y kilos sin preocuparnos. Son los siguientes: pepino, lechuga, tomate y apio. Los cuatro son muy buenos. Pero no precisamente muy deliciosos. No saben a nada, es la verdad. 

Cualquier otra cosa, tiene calorías y engorda. Cualquier otra cosa. Cualquiera. Hasta otras frutas como mango, plátano, tienen muchas calorías y engordan. 

Chale. 

Ando contando calorías todo el tiempo. Por ejemplo, el otro día tenía hambre, y me encontré un queso panela en la nevera. ¡tiene un montón de calorías! hasta el queso panela que no es nada sabroso ¡engorda! Pues así, qué chiste…

Me siento frustrada, me gusta comer. Soy muy comelona. Cuando era niña, era un palito, no comía nada. Mi mamá me llevó al pediatra y me dieron Maxibol, una cosa para abrir el apetito, que además daba sueño, así que me la pasaba o comiendo o durmiendo. Subí unos cuantos kilos y luego volví a quedar flaquita. No me gustaba comer, lo hacía simplemente para no morir, para cumplir con el protocolo y ya, seguir viviendo. Comía muy poquito.

Más sin embargo con los años y los embarazos, me volví muy comelona. — Yo le echo la culpa de todo a mis embarazos. ¿subí de peso? ¿perdí mi figura? ¿se me cae el pelo? ¿me quedé tonta? son los embarazos…

En el año de la pandemia, 2020, me aficioné a la comida dulce. Donas de Krispy Kreme. Todos los sábados íbamos al “drive thru” de KK e invariablemente había alguna novedad. Donas del Super Bowl. Donas primaverales. Donas de Halloween. Todas rellenas de crema, chocolate o almíbar y todas deliciosas. Y muy bonitas. 

Hay en Mérida cientos de opciones para postres y dulces. Tienditas con pasteles y pays hechos con recetas ancestrales o con recetas novedosas y todos buenísimos. 

Alguna persona que vive en Japón y que estuvo un tiempo en Mérida, comentaba que algo que le llamó la atención de estar aquí es que todo el tiempo estamos comiendo. ¿hay una reunión con amigos y familia? comida. ¿vamos al cine? comida. ¿junta de trabajo? comida. ¿voy a tomar un café? aprovecho comer algo. ¿nigún motivo en especial? ¡comamos!. 

Estoy batallando para adelgazar un poco, ojalá lo logre. Con cinco kilates que pierda me doy por bien servida. ¡Un día a la vez! Con pepino, tomate, apio y lechuga. 

Robert Redford y yo

La primera vez que lo vi, fue aquí:

En mi casa donde crecí mis papás tenían el disco. Les gustaba mucho la música a ambos. Había un estereo que era marca «Grunding» y era un mueble de madera muy grande que por un lado, tenía el «tocadiscos» y por otro lado, la «grabadora» que era de cinta, con unos carretes enormes que se enredaban todo el tiempo y era un relajo ponerlos y quitarlos.

En cambio el «tocadiscos» funcionaba casi todo el tiempo. Recuerdo mi casa de Itzimná en los años 70s como una casa con mucha música. El tocadiscos solamente era uno, estaba en la sala, y lo que se tocaba es lo que escuchaban todos los que entraban, salían, pasaban o dormían. No como ahorita, que si hay cuatro personas en una casa, cada una trae audífonos y está escuchando algo en soledad.

Bueno, pero volviendo a Robert Redford. Mi amor por él comenzó con esta película.

Legal Eagles, en 1986, yo tenía 16 años y me la pasaba viendo MTV día y noche. Esta película tenía su canción que la cantaba Rod Stewart. Tenía su «video-rock» y en ese video me enamoré perdidamente de Robert Redford.

Tan guapo, tan varonil, tan rubio de ojos azules. La película resultó ser bastante mala. (ni modo, hay que decir la verdad) Era una comedia de abogados con Debra Winger que ni siquiera me acuerdo de qué se trataba.

Pero él, con su traje y su corbata… su ojos… su sonrisa…

Lo amé varios años, viendo películas que salieron después y salieron antes. Por ejemplo «Propuesta indecorosa» ¿Aceptarías un millón de dólares para acostarte con Robert Reford? Mejor dime a quién le tengo que dar un millón de dólares para tener semejante bendición y placer en mi humilde vida.

Otras películas: «El último castillo» con James Gandolfini; «Fuera de África» película en la que lo mejor, aparte del mismo Robert Redford, fue la música. «Juego de Espías» con Brad Pitt, mis amigas suspiraban por Brad y yo por Robert. «Havana» que me pareció un poco larga y no tan interesante. Pero con tal de ver su belleza, escuchar su voz, lo que sea.

«Todos los hombres del presidente» la vi hace poco, hace algunos años, cuatro o cinco, y por supuesto que me gustó mucho.

Cuáles no he visto y ahora me pongo de tarea ver: «The Natural» (que ya vi que la tienen en HBO Max) «The Candidate» y «Tres días del cóndor» . Cuál no he visto y no pienso ver: «The way we were» no soporto a Barbra.

Quién lo iba a decir que me disponía a escribir en mi blog acerca de México y la independencia y con esta triste noticia del fallecimiento de Robert Redford, el amor patrio tendrá que esperar. Y por ahora, declaro mi amor hacia el incomparable, guapísimo, Robert Reford, por los siglos de los siglos amén.

Se venden cuadros en punto de cruz

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Blue Wave

Gato Volador.

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Té y Café. Estos se ven muy bien juntos.

Vaso con flores. Mi favorito.

Pelo blanco no good

Como todos los cuatro seres humanos que leen mi blog y me siguen en Facebook saben, me dejé el pelo blanco durante 2023 y parte del 2024. No aguanté.

Me veía en el espejo y odiaba mi pelo blanco. Me sentía Dr. Chapatín. Un fin de semana estuvimos en la playa con unas amigas y compramos tinte para el pelo y una de ellas me lo aplicó en el pelo y tán tán. Se acabó el pelo blanco.

VENTAJAS de tener el pelo blanco:

a) ahorro de un montón de tiempo que no estoy en el salón de belleza

b) ahorro de un montón de dinero que pagué en aplicación de tinte

c) cerebro activo y alerta debido que no penetraban quien sabe qué químicos y peróxidos por vía cutánea mediante la aplicación del tinte

d) personas me cedían asiento o lugar en la fila o paso en la puerta, etc. En general, una deferencia hacia mí por parte de completos extraños.

DESVENTAJAS de tener el pelo blanco:

a) profundo desagrado hacia lo que veía en el espejo o en las fotos con mis amigas.

Y ya, es la única desventaja.

Ni modo. Lo que no puede ser, no será, como dijo José José. Ya estoy de vuelta en el salón de belleza cada tres semanas, picándome los ojos dos o tres horas cada vez, y sintiéndo como se fríe mi cerebro cuando penetran los líquidos. Ni modo. Todo sea por mi autoestima.

Ya estoy vieja / Salir de noche

Hay un tema que me atormenta. (*)

Cuando nuestros hijos estaban chicos, eran bebés, o nenés como se dice aquí en el glorioso estado de Yucatán. Cuando estaban chicos, las salidas con las amigas comenzaban a las 10 de la noche porque una tenía que dejar dormidos a los chamacos para que el marido se quedara con ellos. O la «nanny» o quien fuera. Yo estaba segura que a mis hijos les causaba gran ansiedad verme salir por esa puerta así que me esperaba a que estuvieran bien dormidos para salir. Al día siguiente la desvelada era pesada, más no insoportable. Todo valía la pena con tal de salir y divertirse un rato con unos buenos amigos.

Eso fue hace más de veinte años. Ahora tengo 54 años -creo, nací en el 69- y para mi desvelarme es una hazaña y una proeza. A las 8 de la noche ya estoy dando cabezadas y me pesan los párpados. Sin embargo mis amigas siguen viéndose por la noche. ¿No les da sueño? ¿No les pesa la edad? ¿No les duele la desveladada?

Manejar de noche es otra habilidad que prefiero no poner en práctica. No uso lentes para ver de lejos, solamente para leer o usar la computadora o ver de cerca. Pero eso no quiere decir que mi visión de lejos es buenísima. Las luces de los vehículos que circulan me atarantan. Y me pongo muy nerviosa con el tráfico en general.

El otro día ya habíamos quedado de vernos en casa de unas queridas amigas a las 8.30 pm. Para mi esa hora ya estoy dormida. Me levanto temprano, como a las 5.30 am o 6 am, sin embargo no creo que me da tanto sueño a las 8 pm porque me levanto muy teprano. Yo creo que se debe a que ya no queda energía. Ya se me acabó la pila.

Como a las 8.20 pm de aquella noche cae tremenda lluvia. Yo tenía muchas ganas de ir, hacía tiempo que no las veía y de hecho fui yo misma la que organicé la reunión, en el chat que compartimos. Sin embargo, llegó el momento, llegó la hora, y simplemente NO PODÍA. No podía subirme al coche con la lluvia con los charcos con la noche. No podía manejar, no podía.

Otra cosa que me pasa es que una vez que entro a mi casa, a mi domicilio ya es como que me envuelven unos tentáculos y volver a salir me es muy dificil, como despegar una calcomanía que lleva mucho tiempo pegada. Una estrategia que utilicé en alguna ocasión fue la siguiente: tuve un curso de 5 pm a 7 pm. A esa hora me busqué algo que hacer, hice algunas compras o diligencias, y a las 8.30 pm ya estaba en casa de mi amiga. Fue más facil para mi quedarme afuera de mi casa, matar el tiempo un rato, que si hubiera entrado a mi casa ya no hubiera poder humano que me hiciera volver a salir.

No es flojera, no es comodidad, no es nada de eso. Es que ya tengo 54 años. Eso es.

(*) (hay un chiste del «pajarito mea tormentas» en este caso no me refiero a él)

Se acabó el divorcio… ¿sí?

Ahora estamos tratando de casarnos otra vez. Sucede que el día que firmamos el divorcio, en la oficia del notario, fue un día de julio del 2020 del maldito año de la pandemia que ojalá que ese año desaparezca de los libros de historia.

Ese mismo día por la tarde le llame al que ahora era mi ex marido y le prometí que haría todo lo que sea necesario para que regrese a la casa y seamos una familia otra vez. Durante los dos años que vivimos separados le mandé una cantidad infinita de mensajes, le mandé cartas con mis hijos cuando iban de visita, le llamé por teléfono, le envíe esta canción a su whattasapp, le mandé muchos dibujos de Lucy Van Pelt con Schroeder, de todas las formas posibles hice para convencerlo de que regrese aquí a la casa que compartimos durante más de veinte años.

Gracias a Dios, un día de junio de 2022, efectivamente volvió a la casa y a mi vida. Volvimos a ser una familia de papá-mamá-dos hijos otra vez.

Por cuestiones de los seguros y los trámites y los papeles, decidimos casarnos de nuevo. Por el civil, puesto que por la Iglesia nunca dejamos de estar casados. Pero le dije «esta vez tu te encargas de organizar todo el show. La primera vez lo hice yo». De tal forma que Ricardo fue a la oficina del Registro Civil y la señorita le dijo que tenía que llevar el acta de divorcio.

«Ah claro», le dije a Ricardo, cuando me pidió el acta, «yo la tengo». Y le entregué un documento de muchas hojas tamaño oficio que dice «EN LA CIUDAD de Mérida Yucatán se presentaron los ciudadanos tal tal y tal y tal … bla bla bla bla … etc etc etc»

Ricardo me dijo: No esto no es, tiene que ser el ACTA de DIVORCIO. Ay caray no pues eso no tengo. Le hablamos al abogado que hizo los trámites en ese años 2020 y nos dijo que … explicó unas cosas en idioma de abogados y total todo quedó en que va hacer lo posible para que el acta quede lista. Yo quería casarme el 6 de febrero del 2024, día que cumpliré 25 años de haberme casado por la Iglesia. Todo parece indicar que no se va a poder. En esa fecha específica.

El hecho que yo hable de mi divorcio en mi blog o en Facebook en su momento levantó mucha controversia, opiniones a favor algunas y en contra algunas otras. Yo carezco de ese pedazo de cerebro que hace que te importe lo que digan los demás, así que, como no me importa lo que digan los demás, lo seguí haciendo; vaya, lo estoy haciendo ahorita mismo.

El otro día hace como cuatro o cinco meses fui a un evento y me encontré a una persona a la cual hace mucho mucho que no veía. Me dio un gusto enorme saludar y le dije «¡¡¡HOLA!!! ¿CÓMO ESTÁS?? y un gran abrazo y seguidamente le pregunté por su pareja ¿Y FULAN@?? «No sé», me respondió «supongo que en su casa»

En ese momento me quise morir. Me bajó el azúcar y la presión. Me puse roja cómo un tomate, me dio tanta vergüenza que simplemente agarré y me fui, dejando a esta pobre persona ahí de pie.

No tenía la más remota idea, ninguna noción, nada de nada, de que está persona se había divorciado. Preguntar por la pareja de alguien ya no lo vuelvo hacer. Eso sí ya lo aprendí. Qué verguenza pasé.

Los que se quedan y el efecto Roma

«The Holdovers» es una película dirigida por Alexander Payne y protagonizada por Paul Giamatti. Se trata de una escuela, mejor dicho, un internado, en un lugar cerca de Boston. Llegan las vacaciones de diciembre, todos se van a sus casas excepto un maestro, la cocinera y un alumno.

Pasa un buen rato antes de que te digan exactamente que año es. Pero debido al efecto Roma, se puede uno dar cuenta desde el inicio con bastante certidumbre. El efecto Roma es esa moda que puso la película del mismo nombre de reproducir el ambiente a los más mínimos detalles, lo cual está muy padre y muy chévere si te tocó crecer en esa etapa, porque de lo contrario, si no te son familiares esos ambientes, te da exactamente igual.

Aquí en esta película «Holdovers» le echan muchas ganas a eso, de tal forma que las modas, los programas de televisión, los empaques, los anuncios, los coches, todo está minuciosamente cuidado para que corresponda a 1971. A mi me dio mucha nostalgia, como buena hija de los años 70s que soy.

La mujer que hace de cocinera –que me da mucho mucho mucho gusto escuchar que unas personas la llamaron «la gordita» en lugar de «la negrita»— hace una actuación buenísima magnífica sensacional y espectacular. Para empezar, fuma como alguien que sabe fumar. Si yo hubiera contado las veces que sale en películas o series gente «fumando» y lo hace tan mal que parece que es su primer cigarro. Han sido muchas decenas de malos fumadores y malos actores / actrices.

Volviendo a la magnífica actuación de la actriz Da’Vine Joy Randolph. Hay una escena donde está guardando en un cajón unas ropitas. Las lágrimas se salían de mis ojos de lo conmovida que me hizo sentir. No dijo ni una palabra. Solamente guardaba la ropita. Era su cara, su actitud, sus ojos, tan convincentes y profundos… y yo, Lucía, tragándome los mocos.

Con respecto a la historia, podemos resumirla así: «mentir está bien. decir la verdad no sirve». Esa es la lección de la película. Disfrazada, eso sí, de mucho «charm».

Qué bueno que la fui a ver, salí contenta de la sala de cine. Pero tampoco es para tanto, la verdad. Tampoco para que haya creado tanto revuelo, la verdad. Excepto la actuación de Da’Vine.

Pobres criaturas un poco como Barbie

Yorgos Lanthimos –a quien yo llamo Jurgen Frustangulus por un personaje de las caricaturas «Los Padrinos Mágicos»– es un director griego de quien yo he visto tres películas antes de ésta: «Langosta» «El sacrificio del ciervo sagrado» y «La Favorita». Las tres me parecieron películas de esas que te dejan inquieto o inquieta, fuertes (sobre todo la del ciervo), y la verdad, bastante sencillas en su cinematografía. Es decir, la trama de las tres estaba fuerte y complicada, con una presentación sencilla sin complicaciones, incluso «La favorita» donde se ve un esfuerzo con la vestimenta y la escenografía pero que aún así sigue siendo una película de principio-medio-final.

Se nota que alguien le dijo: Jurgen (o Yorgos) ahora tienes que hacer una película «aesthetic». Y Lanthimos dijo: OK.

La película tiene un mensaje que me recordó un poco a Barbie, es decir, el mensaje de que las viejas somos unas chingonas y podemos y debemos ser libres y en cambio los hombres son una bola de imbéciles. Lo cual no tiene nada de malo, es el mensaje que quiseron dar y en este mundo hay libertad de expresión y al que no le guste que se salga de la sala de cine y todos en paz.

Sin embargo este griego Jurgen Frustrangulus le puso demasiados adornos navideños. Está demasiado demasiado sobre producida. Juega con los colores con las tomas con las actuaciones con los planos el vestuario la escenografía los diálogos… no supo cuando parar el probre Yorgos. No supo cuando detenerse. No supo cuando «enough is enough». Y al final de tanta cosa, le quedó esta ensalada.

Qué bueno que la fui a ver, no me arrepiento. La función comenzó a la 1.50 pm, y después de los cortos y Paloma y Nacho y todo eso, comenzó digamos a las 2.05 y cuando salí de la sala de cine medio atarantada de tanta cosa que vi, eran las 4.20… un poco larga, pero no tan larga.

Escenas de sexo hay muchísimas. Este será mi último comentario.

Lucía en estado gaseoso

Durante años de años de años, lo primero que hice al despertarme por las mañanas fue tomar un café con leche. Con mucha leche «light».

Yo pensaba que mi linda barriga que colgaba como un muffin de Cervera, se debía a los panes o charritos que había ingerido, a los embarazos y a la edad.

Intenté el ejercicio, las dietas, y con un poco bastante de desesperación acudí con una cirujana plástica del Star Médica. La doctora tomó con sus manos mis lonjas, las estiró como dos metros y me dijo «mmmm se extraerán unos tres litros» «Ay caray» me dije para mis adentros, «ahora me entero de que la grasa se mide en litros»

La doctora hizo unas cuentas rápidas y me comunicó que rondarían los 80 mil pesos extraer esos tres litros, entre los estudios previos que me tenía que hacer para ver si me corazoncito aguantaría la cirugía, el quirófano, el anestesiólogo, etcétera, por supuesto los honorarios de la doctora, en fin. La persona que me acompañaba en la consulta me dijo: «aprovecha la anestesía y que te arreglen los ojos caídos»

En esos días hubo una reunión con el grupo de mejores amigas que Dios me concedió y por el cual estaré eternamente muy agradecidísima, ya que son un grupo de mujeres inteligentes y amorosas. Les conté mi visita con la doctora cirujana plástica. Y una de mis amigas me dijo: «lo que tienes que hacer es dejar de tomar leche. Ni siquiera tomes deslactosada»

Cuando recuerdo ese momento en que mi amiga me dijo eso, suena en mi cerebro el «Aleluya» de Haendel y un coro de ángeles celestiales y querubines acompañan la frase que me dijo mi amiga y comadre y que en efecto, cambió mi vida.

Resulta que la barriga de muffin, no era producto de los charritos, ni de los embarazos, era la pinche leche que me había estado tomando every single day por años de años.

Suspendí la leche, la crema, NO suspendí el queso, y desde eso mi vida ha dado un giro de 180 grados y el muffin ha desaparecido en su gran mayoría. Digamos que no tengo cuadritos, para nada, lejos de eso; PERO tampoco me cuelgan las carnes estomacales y en cambio la vida me sonríe y ya no estoy flotando por los aires cuando me traslado de un lado a otro.

Me pregunto si yo hubiera accedido a hacerme la cirugía, aquella doctora hubiera abierto lo que tenía que abrir y habrían salido unos cuantos … ¿litros? ¿kilos? … de GASES.

Se venden cuadros de punto de cruz

Pongo a la venta algunos cuadros que he realizado en punto de cruz. Cualquiera por $1500 pesos más costo de envío por Estafeta. Incluyen el marco y el cristal del enmarcado. La parte de atrás NO está perfecta, aún no aprendo a que se vea lo mismo de un lado que del otro. Algún día lo lograré.

Si te interesa algún cuadrito favor de mandar correo a lucycerveragc@gmail.com

¡VENDIDO EL CUADRO DE LAS NARANJAS! ¡Gracias por su compra!

¡Vendidos los pavos reales! Gracias por su compra

VENDIDO EL CUADRITO NAVIDEÑO! ¡Gracias por su compra!

Libros que leí en el 2023

Cuando crecen los hijos se encuentra uno con algo que no tenía antes: tiempo. Además de costurar en punto de cruz y ver series de televisión, utilicé ese tiempo para leer algunos buenos libros y otros no tan buenos.

Killers of the Flower Moon. En vista de que se aproximaba el estreno de la eternamente larga película protagonizada por Robert De Niro, me puse a leer el libro que no está nada largo, al contrario, bastane suscinto. Al principio me encantó, porque el autor comienza a narrar algo y de repente ¡pum! una sorpresota que no te esperabas. Sin embargo al final del libro la historia se complicó bastantísimo porque había muchísimos nombres y personajes involucrados. Casi todo el pueblo de Osage tuvo algo que ver, casi todos mataron a alguien o fueron asesinados por algún otro. Ahí sí, la película está bastante más clara.

Nicolás y Alejandra. Que tristeza de libro. Este ya lo había leído hace muchos años, y junto con el libro vi la película, que es una obra maestra. Son los últimos zares de Rusia, Nicolás y Alejandra. De acuerdo con el autor, eran como espectadores de su propia vida. Algo que me sorprendió mucho, que no sé que tan cierto sea, es que ellos, la familia imperial, financiaban con su propio peculio sus gastos. No los mantenía los impuestos de la gente. Lo cual hace que sea mucho más injusto su final. Repito, este libro me dejó muy tristona. Hermosamente triste.

The Woman in me. El libro de Britney Spears. Ella me gusta mucho como bailarina, su voz es bastante potable, y es muy muy bella. No me gusta tanto que sea tan sexualizada. Según dice ella misma, así la hacían ser los que la controlaban. Ciertamente no se va a ganar un premio de literatura. En su libro ella se concentra escribiendo acerca de la tutela que tuvo que aguantar durante trece años. La verdad, aburre un poco. Es muy insistente en sus quejas vs su papá, su hermana, y bueno, contra prácticamente todo el mundo que la vio crecer.

El Cuerpo Humano. El autor se llama Bill Bryson, quien tiene la maravillosa capacidad de hacer entendible lo que es inentendible. Tiene otro libro que se llama «Una historia acerca de casi todo» que es un sensacional libro acerca de la formación del universo y el surgimiento de la vida humana en el planeta Tierra, unos temas super complicados que el autor describe muy entretenidos y comprensibles. Este otro libro trata del cuerpo humano. Está muy ameno, sin embargo, parece un desfile de todas las cosas que no sabemos porqué suceden. Por ejemplo: Nadie sabe porqué las puntas de los dedos se arrugan cuando estás muchas horas adentro del mar, la tina o la pisicina. (Aquí en Yucatán decimos que se ponen «chuchules») Otro ejemplo: nadie sabe porqué dormir es tán importante. Otro más: Nadie sabe porqué no nos caemos de la cama cuando dormimos. Es una serie de conocimiento que NO tenemos de nuestro propio cuerpo humano. Es un poco inquietante darse cuenta de lo que no sabemos. Hablando del libro, vale la pena leerlo, aunque sea para saber todo aquello que nadie sabe.

Este año 2023

Cosas que pasaron este año.

Se puso de moda el Ozempic, del cual no sé nada, no lo he probado, no creo que lo vaya a probar, pero al parecer, es la gran cosa y se estará hablando de esta nueva sustancia por muchos años más.

La guerra Israelí – Palestina, es una guerra que lleva muchos muchos años, sin embargo en este año 2023, observé una gran empatía por la parte Palestina, o hacia la parte Palestina, simpatía existente en Latinoamérica y otras partes del mundo, que al menos antes no me parecía que estaba tan presente. Como sea, es una guerra muy triste. Como todas. Ojalá se acabe pronto.

Se inauguró la Esfera de la ciudad de Las Vegas, que para quienes ya la vieron, parece algo muy espectacular.

2023 el año de las películas eternas. Oppenheimer, Asesinos de la Luna y Napoleón fueron películas que duraron toda la vida. Fui a ver Asesinos de la Luna un sábado y salí hasta el miércoles; pasé la Nochebuena en la sala de cine y tuve mi cena navideña con mi familia mientras veía Napoleón, y ni qué decir de Oppenheimer, ¡todas demasiado largas! Y otro fenómeno de cine en el 2023, fue Barbie! Divertida película que habla mal de los hombres !

También en 2023 el idiota de la tira cómica «Dilbert» resultó ser un racista.

En nuestro México lindo y querido, podemos decir que por primera vez dos mujeres son candidatas a la presidencia de la república por parte de las coaliciones más grandes, de tal manera que es casi muy dificil que el próximo presidente no sea mujer. El huracán Otis cayó en Acapulco con todas sus fuerzas, esa fue una mala noticia del 2023.

¡Feliz Año 2024!

Acerca del pelo canoso

Desde que soy muy joven tengo el pelo completamente cano. Cuando tenía unos 24 años, comencé a ir al salón para que le apliquen tinte.

Además el pelo me crece muy rápido, las uñas también. Será porque me gusta mucho la gelatina. Desde esa edad y durante 29 años, realicé diversos intentos para cubrirme las canas. Lo más frecuente era ir al salón de belleza, sentarme en una de las sillas, y aguantar con mucha paciencia que me pongan el tinte en la cabeza, me laven el pelo y después me lo sequen con secadora.

En otras ocasiones me ponía el tinte yo misma en mi casa. En otras más, me decoloraban el pelo, para que quedara color amarillo pollito, y sobre ese color «descolorido» me ponían otro tono de amarillo, según esto para disimular las dichosas canas.

La operación «ocultamiento de canas» se dio casi sin interrupciones durante 29 años. Hasta que en julio o agosto del 2023, poco antes de cumplir Fifty Four, fui al salón de belleza y le dije a la estilista: córtame todo el pelo café, quítame todo el pelo con tinte, déjame únicamente las canas.

Me quedó el pelo totalmente blanco y como un cepillo. Como Gunther el que atendía la cafetería de Friends, pero blanco.

Hoy, diciembre, han pasado seis o siete meses y el pelo sigue completamente blanco, pero ya no parece un cepillo porque ha crecido. La gente cuando me ve, le da sorpresa. Parece sorprendida. ¡¿Qué le pasó a tu pelo?! No le pasó nada. ¡Así es mi pelo! solamente que me lo he estado tapando 30 años! He hecho el cálculo de cuánto tiempo he invertido allá en el salón de belleza en la aplicación del tinte y es poco más de un año entero de mi vida. Pues cada sesión son dos horas, tres horas, tal vez más si involucra la decoloración.

Qué bueno que agarré valor, si no lo había hecho antes es porque me daba miedo de verme muy anciana. Porque el pelo blanco es sinónimo de vejez. Pues bueno, ya lo hice y estoy contenta. ¡Bienvenidas las canas a mi cabeza!

Algunas series que vi este año 2023

Algunas series que vi este año. No necesariamente quiere decir que se publicaron este año, cabe la aclaración.

Por mandato del Cielo — protagonizada por Andrew Garfield. Dios es testigo que amo a Andrew Garfield desde que supe que había inventado Facebook. Me parece excelente actor, amén de guapísimo. Además es medio inglés y a mi todo lo british me encanta. Así que, si veo que Andrew Garfield sale en la película, serie, programa, episodio, u lo que sea, seguro que lo veo. En este caso no fue la excepción, sin embargo: oh decepción. Es una historia de la religión de los mormones, relatada al detalle, con demasiado detalle, que llegó a desesperar. Viene como hilo conductor un asesinato que hizo uno de estos mormones de su familia. Algo así. El pobre Andrew Garfield hizo todo lo posible por poner diferentes presentaciones de «cara de preocupación», y ya para el episodio cuatro o cinco ya aburría. De plano no me gustó. Ni siquiera la terminé de ver. Ya ni me acuerdo de qué plataforma la ofrece.

Love and Death — En cambio, esta me gustó mucho. De plano todo el tema de «true crime» me encanta. Si además le agregamos que este caso se desarrolla en los años 70s, me va a gustar más aún. Verán, yo viví mis primeros años en los años 70 y les guardo un gran cariño.

Esta serie se trata de una pobre señora que se pelea con otra pobre señora y la mata. Se hicieron dos series del mismo caso, una se llama «Love and Death» y la otra se llama «Candy». Me gustó más la primera. Ambas son muy semejantes, incluso en los diálogos. La que se llama «Candy» tiene la ventaja de que sale Melanie Lansky, una actriz cuyo trabajo disfruto mucho. Excepto ese detalle, todo lo demás, esta mejor la otra versión, la que se llama «Love and Death». Además no son muchos episodios. La recomiendo.

Gaslit — siguiendo con el tópico «Aquellos gloriosos años 70», se presenta esta serie que habla de Watergate. Cuando sucedía todo esto de Watergate, había una señora que se llamaba Martha Mitchell que era esposa del Fiscal General de los EUA. Y ella se dio cuenta rápidamente de que algo raro estaba ocurriendo y que el presidente Nixon sabía perfectamente todo lo que estaba pasando y lo estaba negando rotundamente aunque era mentira. Julia Roberts hace re bien el trabajo de señora de los años setentas.Y sí, como sabemos, Nixon renunció por haber mentido con todos sus dientes respecto a Watergate. Ciertamente ayuda saber del tema, para disfrutar más la serie.

Yellowjackets — Me da un poco de pena admitir que esta serie me está encantando. Ya vi la primera temporada, me falta la segunda. En la descripción de la serie, aquella palabra que la define (por ejemplo, drama, comedia, biografía), dice que es «gore» y me da pena admitir que «gore» me gusta tanto. Protagonizada por Melanie Lansky, muy buena actriz, se trata de unos chamacos cuyo avión se cae en medio de la nada y las consecuencias a largo plazo de este suceso. Está muy muy muy demasiado gráfica, es decir, los cadáveres se ven en todo su esplendor y los crímenes y matanzas también. Fuera de eso tiene una historia entretenida. ¡Me gustó!

The Crown — La verdad es que no quiero hablar mucho de The Crown porque no quiero ofender a nadie. En general toda la serie es una obra de arte. Acerca de la última parte, observé que presenta a la mamá de Kate Middleton como una arribista wannabe, lo cual me da un poco de risa, porque si eso dicen de los Middleton que no dirían de Meghan Markle. El muchacho que hace de Wills que le den un oscar un tony un grammy y un ariel, porque lo hace perfecto hasta el último detalle.

Hay tantas series y programas tan buenos, falta tiempo para ver tantas opciones. Feliz Año 2024.

The Crown, en la lista de…

Hay varias series que quiero volver a ver, todos los capítulos, uno tras otro. Una es «The Crown». Otra es «Sopranos». Para gustos diversos, series diferentes.

No hace mucho, escribo esto en diciembre del 2023, se llevó a cabo la coronación de Carlos III como Rey de GB y de los países que forman parte de la Commonwealth. Publiqué una foto en facebook y mis asiduos lectores comentaron, a veces no muy amablemente, de todo el suceso, de la coronación, del mismo Carlos, de los corgis de la Reina.

Una amiga apreciada que vive en UK, llamó mi atención acerca de algunos comentarios no amables. Borré la publicación y le expresé mis disculpas. Ella me las aceptó amablemente. Fin de la historia.

Nosotros en México, supongo que en otras «democracias» también, constantemente nos estamos burlando de nuestros jefes de estado, presidentes, gobernadores. Al menos yo, todos ellos me caen mal. Casi siempre voto por el mismo partido, y hace muchos años lo hacía con entusiasmo. Ahora lo hago con aburrimiento y solamente por cumplir. Todos los presidentes de la república que hemos tenido desde que tengo uso de razón (esto es, de Echeverría para aquí) TODOS para mi han sido unos imbéciles y unos idiotas y no han sabido hacer nada bien.

A lo mejor uno que yo podría considerar buen presidente, Díaz Ordaz, fue un asesino sin escrúpulos así que tampoco puede caerme bien.

Pienso que tenemos el gobierno que nos merecemos y que cada vez estamos peor… y tontamente, con una limitada inteligencia, pensé que todos, en todo el mundo, están igual que yo aquí en Mérida Yucatán.

Pues no. Hay personas como mi amiga de UK que guardan respeto por sus jefes de estado. Y no gustan que sean criticados ni objeto de burla.

A mi amiga le digo: me das un poquito de envidia amiga. Nunca creo poder tener un jefe de estado que yo pueda respetar. Me gustaría tenerlo. Me gustaría que mis hijos lo tuvieran. No va a pasar.

Y con respecto a la serie «The Crown» la volveré a ver completa, un fin de semana de estos. Es como una película en capítulos. Está hermosamente realizada, y no importa tanto que tan apegado está a la vida real, de las reales personas, que vemos en la serie.